Volver a Brandi: reflexiones sobre la teoría de la restauración VI: La restauración según la instancia estética
La restauración según la instancia estética
Este nuevo capítulo de Brandi es una clara extensión de la
instancia histórica, particularmente por la manera inevitable en que ambas se
encuentran vinculadas. Resulta difícil comprender una sin la otra; sin embargo,
la instancia histórica parece poseer cierta autonomía, motivo por el cual
Brandi la expone primero. La estética, en cambio, se halla constantemente
condicionada por el contexto histórico y no puede emitir un juicio de validez
sin afectarlo.
Continuando con el problema de la ruina, desde la estética
el concepto será considerado siempre que existan restos o evidencias de arte
como producto de la actividad humana, aun dañados, transformados o mutilados.
No obstante, al ser la historia la que fundamenta la ruina, surge una aparente
contradicción que lleva a Brandi a formular su definición desde la perspectiva
estética:
“cualquier resto de una obra de arte que no pueda ser
devuelto a su unidad potencial sin que la obra se convierta en una copia o una
falsificación de sí misma.”
Así, la ruina no debe entenderse como una obra incompleta,
sino como una obra que ha perdido su unidad original. Aunque esta unidad
potencial no pueda recuperarse, la ruina continúa siendo fragmento de una obra
de arte y adquiere sentido en relación con su entorno. Al integrarse en un
lugar, contribuye a definir su carácter y transforma la percepción del espacio;
su valoración estética depende entonces de cómo se presenta y se percibe en el
presente. La ruina es, por tanto, un fragmento irrecuperable en términos de
unidad, pero estéticamente válido en su estado actual.
“la vinculación de las ruinas a otro complejo, con o sin
solución de continuidad, no altera los términos de su conservación viva, tal
como y allí donde se encuentra”
| https://www.arquired.com.mx/patrimonio/abordan-a-cholula-espacio-ancestral-dinamico/ |
Brandi se pregunta entonces: si la obra es valiosa en su estado actual, ¿no lo sería más si se reintegrara? Rechaza esta idea al señalar que la obra no requiere reconstrucción material para ser estética y perceptiva; su valor radica precisamente en su presencia actual.
Retomando el problema de los añadidos, ahora desde el punto
de vista estético, Brandi plantea que la recuperación de la unidad artística
puede requerir su eliminación. El equilibrio no se logra privilegiando siempre
a la historia o a la estética, sino determinando cuál instancia posee mayor
relevancia en cada caso particular. Dado que la obra de arte existe en cuanto
puede ser contemplada, la restauración estética exige liberar la imagen de
aquello que la altera u oscurece. Esto no implica negar el valor histórico,
sino separarlo de la obra cuando interfiere con su naturaleza artística.
“el hecho histórico […] deberá cuidarse en lo posible su
conservación separadamente de la obra, así como la documentación y el recuerdo
del hecho histórico que con esta supresión queda sustraído y borrado del cuerpo
vivo de aquélla.”
La pátina —evidencia del paso del tiempo sobre la obra—
parece, en un primer momento, una adición que debería eliminarse desde la
estética. Sin embargo, Brandi demuestra que debe conservarse por razones
estéticas además de históricas.
Para él, la pátina no es un agregado, sino un fenómeno que regula
la visibilidad de la materia y permite la correcta percepción de la imagen; su
eliminación provocaría que el soporte dominara visualmente la obra, alterando
su realidad estética.
Finalmente, Brandi no valida las reconstrucciones como
principio general. La restauración admite elementos incorrectos cuando forman
parte de la historia material irreversible de la obra, pues eliminarlos
produciría una alteración mayor. Sin embargo, esto no autoriza introducir
sustituciones nuevas: reemplazar el original por una copia constituye
simultáneamente una falsificación histórica y estética, ya que no conserva un
estado alcanzado, sino que crea uno inexistente. La restauración puede
administrar las transformaciones heredadas del tiempo, pero no producirlas.
| https://www.admagazine.com/articulos/zona-arqueologica-de-palenque-historia-y-datos-curiosos Maciej Cisowski / Pexels. |
| Torre de El Palacio, Palenque. Tomada de Izquierdo y de la Cueva y Schele (2015) |

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