El verdadero valor del Patrimonio

El siguiente es una recopilación de reflexiones elaboradas por los alumnos del Diplomado en Restauración impartido en el Centro conservación, en el año 2020, en la que disciernen sobre tres incógnitas planteadas en un contexto teórico aplicado a la conservación y restauración del patrimonio Cultural y su importancia. A continuación se desglosan las ponencias planteadas por los alumnos, esperamos ayude a la reflexión y valoración del ejercicio de protección de los Bienes Culturales. Los temas son:


El verdadero valor del Patrimonio


Marcela Alejandra Galván Nieto, Jesús Armando González, Tania Valdez Barrera, Georgina Youatzin Rodríguez Barrios, Evelin Reséndiz Contreras




Marcela Alejandra Galván Nieto

Partiendo de la idea de que el Patrimonio Cultural es la expresión de la forma de vida desarrollada por las comunidades y que pasan de generación en generación, incluyendo costumbres, lengua, practicas, música, hábitos, lugares, conocimientos, objetos, valores, expresiones artísticas e indumentaria, etc., que se puede entender como legado o "bien común" que puede ser tanto tangible como intangible.

Desde una visión Socio - Cultural el conjunto de bienes culturales por pequeño que sea, de todo grupo humano a sociedad simboliza la totalidad de su cultura, su identidad y finalmente su territorio.

Para poder entender el gran peso que tiene el Patrimonio Cultural en la identidad de una sociedad, creo que debo mencionar la "demanda social de memoria" que se desprende de la necesidad de todo grupo humano o sociedad, de buscar y preservar sus orígenes durante el paso del tiempo, es par esta razón que las sociedades hacen un esfuerzo por inventariar, conservar y valorizar vestigios, reliquias, monumentos y expresiones culturales del pasado; lo que da paso a la generación de escenificaciones del pasado en el presente, que se institucionaliza con los diferentes tipos de museos, archivos, monumentos históricos o arqueológicos, lugares de memoria, algunos sitios y hasta ciudades enteras.

Entonces cuando hablamos de patrimonio nos referimos a todos los aspectos del pasado y también del presente que pertenecen a la sociedad en que vivimos y creo que es una parte fundamental hasta a nivel individual ya que nos ayuda a entender quienes somas, también nos hace comprender mejor el potencial de recursos con que contamos y en lo personal estoy de acuerdo con la idea de que el Patrimonio Cultural educa y ofrece a las poblaciones cierto desarrollo.

Por otro lado, dente de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) se estipula que los Estados deben reconocer los derechos culturales de todas las personas y establece con igual vigor que dichos estados deben adoptar las medidas necesarias (hasta el máxima de los recursos que se dispongan) para la conservación, el desarrollo y la difusión de la ciencia y de su cultura, entonces as deber del Estado salvaguardar el Patrimonio Cultural Nacional.

En Mexico desde antes (1917) ya se observaban diversas leyes y sistemas jurídicos nacionales que consideraban la cultura como una garantía, hasta la formación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (1939).

Entonces en nuestro país se han desarrollado leyes para la protección de la cultura coma del patrimonio cultural desde Épocas tempranas del siglo XX.

Entonces contestando a la pregunta ¿Por qué no destinar los 71 MDP a alimentación, pueblos marginados, migración, seguridad, medio ambiente y se gasta esa cantidad en algo tan ambiguo y casi elitista como es el cuidado de objetos que solo importan a un pequeño sector de la población?

Primero que nada, es obligación del Estado salvaguardar el patrimonio cultural hasta el máxima de los recursos que se dispongan, lo cual es por ley y seria derecho de ese pequeño sector de la población que así se cumpliera, de no hacerlo creo que se negaría la memoria colectiva y la identidad a los grupos sociales.



Esta cantidad de presupuesto tiene que abarcar desde la identificación del objeto, la conservación, la restauración, investigación e infraestructura como son los museos, los archivos y hasta la difusión, considera que todo esto es de suma importancia, por ejemplo en el caso de la investigación, esta ayuda a esclarecer el pasado desde el punto de vista social, geográfico, tecnológico, fechamiento y hasta costumbres de comunidades y/o civilizaciones pasadas, costumbres rituales por ejemplo o hasta las técnicas que utilizaban para combatir enfermedades, entones teniendo una idea de todo esto y tomando en cuenta la extensión territorial del país y que por su historia, es un país con basto patrimonio ya que hay hasta pueblos considerados patrimonio cultural y hasta la comida mexicana está considerada patrimonio cultural de la humanidad podría considerar que hasta la cantidad de 71 MDP queda coda para un país como México.

Por otra parte, creo que el invertir en patrimonio cultural es una forma contribuir a la educación de un pueblo como el nuestro que tristemente y está plasmado en la pregunta carece de buena educación y de recursos económicos, salvaguardar el patrimonio mínimo conserva las raíces y costumbres dándole por lo menos algo de identidad social e individual a esos sectores tan marginados y hasta olvidados que existen en México.

Considero que la buena difusión y un buen manejo de dicho presupuesto ayudaría a fortalecer la economía local de muchos lugares del país y no solo hablando de los sitios arqueológicos ya que México es un país turístico hasta por su situación geográfica, su clima y hasta sus recursos naturales como sus playas que hoy en día son de gran preferencia para los turistas.

En el caso de que yo quisiera un proyecto y poder tener varios millones para mi proyecto, o bien a dar habitación y comida a pueblos de Mexico ¿cómo justificas la necesidad ante algo que pareciera abrumadoramente más importante?

Creo que hay proyectos que posiblemente no puedan ayudar de manera directa a ciertos sectores pero a la larga son de gran importancia por su carga histórica que justo entendiendo el pasado podemos comprender el presente y posiblemente hacer los cambios que se requieran para el futuro, creo que la justificación es pues un tanto egoísta lamentablemente, puesto que estaría realizando el trabajo que elegí como estilo de vida para un bien como como es la ciencia, pero si el tipo de proyecto me diera la oportunidad de emplear personas de la región y ayudar a su situación económica aunque fuera un poco, por supuesto que lo haría.

Por último, ¿En tu vida diaria, gastarías algunos miles de pesos en una escultura o pintura o lo invertirías en tu hogar y alimentación?

Clara que lo haría, si podría gastar algunos miles de pesos y por el puro gusto at arte, porque de hecho soy consciente que he gastado en tonterías o por ejemplo he comprado ropa que nunca use o hasta muñecos de colección, entonces creo que sí, si mis necesidades básicas no se ven tan afectadas si compraría arte.

En conclusión creo que el Patrimonio Cultural juega un papel muy importante en nuestras vidas ya que es lo que nos mantiene ligados a nuestras raíces, creencias, tradiciones hasta religiosas, gracias al patrimonio cultural tenemos identidad como país, como pueblo y hasta individual, creo que es de suma importancia hacer conciencia del patrimonio cultural y también de la ética de su manejo y cuidado así coma identificar las herramientas que pudieran ayudar a comunidades a una mejor comprensión y conservación de su legado o patrimonio.  Pienso  que en  algunos  lugares  donde la  educación  es  deficiente,  la conservación y su difusión pueden ser de ayuda indirecta a la educación.

BIBLIOGRAFIA:

DECLARACION UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS, www.ohchr.org/EN/UDHR/Documents/UDHR Translations/spn.pdf

Mesinas N., El derecho del patrimonio cultural. Análisis desde la perspectiva de los derechos humanos y su aplicación por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (lNAH), Mexico, Intervención, Vol. 7 No.14, Jul/Dic, Mexico, 2016.

Arévalo J., La tradición, el patrimonio y la identidad, UEx, España.

Giménez G., Patrimonio e identidad frente a la globalización, Patrimonio Cultural y Turismo, www.cultura.gob.mx/turismocultural/cuademos/pdf13/articulo16.pdf


Jesús Armando González

Para poder darle un valor a un patrimonio primero hay que entender cuál es la carga que lo define como tal y sobre quienes recae este simbolismo, que puede variar dependiendo de las circunstancias físicas, sociales y culturales que lo rodean.

Una de las amenazas más grandes para la preservación de los bienes patrimoniales es el desconocimiento por parte de las personas de su participación en la historia y la conformación de la identidad de las sociedades. A quienes nos dedicamos al estudio de la historia y la preservación del patrimonio no nos cabe duda de la necesidad de conservar un monumento, pero para las personas que no conocen mucho sobre el tema, puede resultarles insignificante el hecho de conservar algo del cual desconocen su historia, su simbolismo o su valor artístico. Gracias a esto se ha llegado a una errónea desvinculación de los conceptos de importancia y valor, y la subjetividad con la que son considerados. A este sector la única manera de apropiarlos de un bien es conectándolo directamente al acontecer de su vida diaria y así a la construcción de identidades y memorias colectivas. Un monumento, por su poca o nula asimilación al contexto actual, puede llegar a perder su importancia más no así su valor. Por mencionar un ejemplo, la estatua ecuestre de Carlos IV, que si revisamos su advenir histórico, nos podemos dar cuenta que ha recorrido varios puntos en la ciudad, desde uno de los más concurridos en el Paseo de la Reforma, hasta la discreta ubicación que tiene ahora en la explanada del MUNAL. Eso no significa que haya perdido valor, por el contrario, su trascendencia en la vida de la ciudad lo ha incrementado. Quizá su importancia para el pueblo a quien pertenece ha decrecido pues ha dejado de ser testigo inmediato del acontecer diario de muchas personas, lo que lo ha borrado de la memoria colectiva de estas mismas.

Este tipo de monumentos corre más riesgo de perder importancia para el pueblo, pues es símbolo de un sistema de nación que no está vigente hoy en día, y que representa a un personaje que aunque es parte de la historia, esta desvinculado de las identidades de la mayoría de nuestros contemporáneos. A esto se le debe que toda su importancia se le atribuya a las vínculos que las personas tengan con el coma parte de su acontecer en el espacio físico que ocupa.

Es impactante darse cuenta cómo el presente determina el peso del pasado, y la importancia de este en el futuro. En estos tiempos llenos de conflictos sociales y revoluciones culturales todos las simbolismos que soportan nuestra identidad, no solo coma mexicanos, sino coma seres humanos, están siendo cuestionados y evolucionados. Para poder expresar analogías claras y exponer mi postura ante la situación que vivimos hoy en día me permitiré retomar el caso más polémico de alteración de patrimonio en los últimos años, que es la realizada al monumento a la independencia (o "Ángel de la independencia") en la Ciudad de Mexico.

El 1o de agosto de 2019 se llevó a cabo en la Ciudad de Mexico una protesta masiva de feministas con el objetivo de exigir se haga justicia a mujeres abusadas sexualmente, entre otros delitos, por parte de policías que habían quedado impunes. Como media de protesta hubo daños a las instalación' es del transporte público, a elementos urbanos y, lo mas polémico, a monumentos históricos. La controversia se desató cuando muchos medias de comunicación publicaron notas sobre el suceso, de las cuales eran más las que juzgaban el acto vandálico que las que respaldaban la intensión de hacer un llamado social ante las injusticias a las víctimas. Esto condujo la promulgación de varios sectores, pues se vio reflejado que había muchos que consideraban más importante el hecho de perder un monumento que una vida humana. El gobierno de la ciudad tomo acciones de inmediato para la restauración de los monumentos, lo que indignó a las manifestantes pues priorizaron en atender las amenazas de perdida de una serie de elementos patrimoniales antes que responder a las exigencias de su protesta. Las opiniones divididas y controversiales nos permitieron conocer las diferentes perspectivas que tiene la sociedad ante lo sucedido, así como sensibilizarnos y prepararnos para el cambio de significación que estamos a punto de experimentar. 

En vista de que las acciones de limpieza a monumentos grafiteados no iban a cesar, las manifestantes pidieron que se conservaran ventanas arqueológicas que mantuvieran intacta la intervención vandálica como parte de la historia reciente del monumento, en el caso del "Ángel de la independencia", y se hiciera un registro fotográfico de todos los sucesos.


Desde mi punto de vista, la eliminación física e histórica de un evento como este sería un completo error de las instituciones ya que los monumentos están ahí siento testigos fieles del acontecer diario de las sociedades, y aunque sea un evento oscuro e indeseado para la preservación del patrimonio, no deja de ser parte de la nueva historia. Es por sucesos como estos que el patrimonio sufre una resignificación, pues la trascendencia de este llega a alcanzar más historias refrescando su importancia y aumentando su valor.

Considero sumamente importante que la academia de la conservación y restauración a nivel mundial vaya evolucionando a la par de las sociedades. Las nuevas generaciones tenernos un apego diferente a los símbolos al que se tenía en generaciones pasadas. Ya no respetamos conceptos vanos, ahora la importancia ya no se la da lo que significa, si no lo que representa.

Espero con mucha fe que un día el "Ángel de la independencia" llegue a ser el monumento más importante para todos los mexicanos porque represente el instrumento con el que se consiguió la dignificació11 de las mujeres, y que se mantenga ahí mostrando con orgullo sus cicatrices de guerra, que se convierta en un referente para el mundo de que si se apuesta lo más preciado que tiene una nación en la lucha por un fin común, este bien se consagra, pues llega a ser significativo y representar lo que llegó a ser Mexico, formando parte no solo de la memoria colectiva, si no también de la identidad del pueblo.

Bibliografía:

Navarrete, S. (2019). Mujeres protestan contra la violencia de género; grupo causa destrozos. Enero 13, 2020, de Expansión Sitio web: https://politica.expansion.mx/cdmx/2019/08/1ó/marcha- feminista-cdmx-contra-agresion-sexuaI           

Vázquez, A. (2019). Así fue la segunda marcha contra la violencia policial en CDMX. Enero 13, 2020, de Plumas atómicas Sitio web: https://plumasatomicas.com/noticias/cdmx/destrozos-marcha­ mujeres-cdmx/

Ortiz, E. (2019). La cabalgata del Caballito, estatua ecuestre de Carlos IV. Enero 13, 2020, de López Doriga Digital Sitio web.: https://lopezdoriga.com/sin-categoria/la-cabalgata-del­  caballito-estatua-ecuestre-de-carlos-iv/

 

Tania Valdez Barrera

Desde la aparición de la humanidad, está siempre ha tratado de dejar una marca, una huella estuvo ahí y que hizo algo, ya sea la forma en que vivió, su manera de cazar, de reunirse con sus semejantes, por ejemplo las pinturas rupestres o un legado, como una manifestación artística del momento político y social que se vive particularmente, tales como monumentos, estatuas y bustos.

Como tal, el patrimonio es todo aquello tangible e intangible, mueble o inmueble que da evidencia de la historia de la humanidad, no solo artística sino al contexto político-social. Objetos de cualquier índole así como en cualquier soporte que merecen atención y protección puesto que también son ventanas al pasado desde un punto de vista histórico y antropológico. Como en el mundo del arte, las instituciones son quiénes dictan qué patrimonio merece ser más defendido y cual no tanto, un ejemplo de esto serían las pirámides que se encuentran en nuestro país. México es conocido mundialmente como un país lleno de pirámides y ruinas arqueológicas, de esta forma no sorprende ver que aquellas zonas reciban mucha más atención así como los recursos necesarios para darle mantenimiento para poder recibir la mayor cantidad de turismo que pueda soportar, sin embargo, lo que podemos ver es que están adecuadas para recibir turismo sin importar que el uso cotidiano dañe a estos sitios de manera irreversible e incluso para hacerlas atractivas se hicieron construcciones falsas y de alguna manera dañinas a las estructuras originales como el caso de Cholula o Templo Mayor. Otro ejemplo es el que se refiere a zonas naturales como los cenotes, aguas que no deberían estar en contacto con el bloqueador solar que usan los visitantes.



Por lo tanto a escala federal es el INAH así como el INBA e incluso la Secretaría de Turismo quiénes deciden qué patrimonio recibe presupuesto para su conservación. Claro está, (en un mundo ideal) que sus decisiones están soportadas por una investigación interdisciplinaria previa incluyente en ciencias duras así como en las sociales, en donde se analicen daños, riesgos y recursos financieros y humanos. Y sobre todo que sea un análisis integral en respecto a la conservación, la preservación y la restauración ideal para sitio, pieza o inmueble.

En cuanto al patrimonio que se ve dañado por las movilizaciones sociales requiere también una investigación que indique sus daños así como el tratamiento y los materiales con los que se debe intervenir así como procedimientos para la conservación. Claro está que al encontrarse vulnerables por estar a la intemperie y accesibles a todo aquél que quiera lastimarlos es mucho más difícil encontrar la solución adecuada para la preservación.

Según Melucci y Massolo, un movimiento social es un grupo no formal de individuos que tiene que finalidad un cambio social. Uno de los elementos de los movimientos sociales es el de repertorio, esto significa crear asociaciones para convocar a movilizaciones o mítines, así como dar declaraciones a medios. Con esto en menté podemos decir que desde el siglo pasado con el inicio de las revoluciones en distintos países se dio inicio a diferentes movimientos, tales como el movimiento obrero, movimiento antimilitarista y el que nos convoca a hablar del valor del patrimonio,-el movimiento feminista.

La Ciudad de México ha sido testigo de una múltiple cantidad de manifestaciones a través de su avenida más concurrida así como la más conocida, es decir, Paseo de la Reforma, la cual se ha visto afectada por el paro del tránsito así como multitud de grafitis, robo de monumentos e incluso plantones.

Pero es ahora, en esta época de acceso a la información en todo momento en qué vemos más presente el daño al patrimonio y en qué juzgamos con mucho más ahínco todo.

Una marcha tiene como propósito llamar la atención, es verdad que puede ser pacífica pero siempre es activa puesto que invita a la reflexión, las movilizaciones a las que ha convocado el movimiento feminista no creo que puedan ser pacíficas ya que surgen al llamado estado de emergencia en que nos encontramos al no poder poner un alto a los feminicidios ni a los abusos y violaciones. Quieren que sus voces tengan eco en un sistema judicial con una cantidad de lagunas inmensa. Sin embargo, las últimas marchas feministas han sumado impotencia y enojo lo cual las ha llevado a la intervención y destrucción de monumentos así como de estaciones de Metrobús y pintas en diferentes instancias públicas así como al ataque con brillantina vegana a funcionarios públicos.

 Considero que no debe condenarse como actos criminales lo que hace este movimiento puesto que ellas quieren denunciar los delitos y abusos que se sufren y están latentes de manera continua en distintos aspectos de la vida de las mujeres. Los monumentos están siendo re significados por la sociedad actual de maneras polémicas y muchas de ellas dañando de manera irreversible, esto no significa necesariamente que haya que perseguirlas porque eso sería callar lo que están tratando de hacer oír. No voy a decir tampoco que está bien que lo hagan o invitar a la destrucción del patrimonio pero en una ciudad con tantos habitantes y con tantas fallas sociales, legales y políticas es casi normal que hechos de esta naturaleza ocurran. Es aquí donde los especialistas, así como las instituciones de la mano del gobierno deben entrar para asegurarse que a pesar del daño hecho puedan restaurarlos de manera adecuada y conservarlos. Es difícil tratar de "educar" a la gente respecto al patrimonio cultural sin embargo deben buscarse los métodos más didácticos y dinámicos al respecto, sin embargo al estar la ciudad viva es imposible anticiparse a que monumento o que inmueble sufrirá daños, es muy difícil tratar de proteger a todos los monumentos e incluso propiedad privada.

 Sin embargo, como hemos visto todo objeto tiene dos historias. Por dar un ejemplo, no podemos indignarnos por los restos de Tenochtitlán que están enterrados y ocultos bajo la ciudad que los españoles conquistadores construyeron y que además fueron muy inteligentes de heredarnos una religiosidad tan grande que es impensable la sola idea de derrumbar la Catedral Metropolitana solo para poder ver mejor las pirámides en el lago seco.

 En el caso particular del Ángel de la Independencia (Victoria alada) se trata de un monumento erigido para conmemorar los primeros cien años del México independiente (en una fecha errónea, puesto que 1810 marca solo el inició de la lucha armada más no de su fin y por tanto objetivo alcanzado) y del Hemiciclo a Juárez construidos bajo el mandato de Porfirio Díaz, son monumentos con poco más de cien años que han sobrevivido incluso a los fuertes terremotos presenciados en la Ciudad, los datos históricos que nos proveen han sido registrados y su valor cultural ha sido re significado cientos de veces, cabe mencionar que antes del Hemiciclo a Juárez, en ese mismo punto estaba colocado el Kiosko Morisco el cual fue trasladado a Santa María la Ribera, estos sirven ahora como punto de encuentro de distintas marchas y desfiles e incluso por logros realizados por la Selección de Futbol o por distintos atletas en los Juegos Olímpicos. No me parece que una pinta o pintas realizadas por distintos grupos con diferentes intereses cambien lo que representan ni el motivo por el cual fueron erigidos dichos monumentos, creo más bien que dichos grupos también los hacen suyos de una manera poco ortodoxa a lo cual el gobierno de la Ciudad de México ha respondido de peor forma, persiguiendo a las autoras así como restaurando de manera inmediata sin una investigación previa con materiales que puedan ser incluso más agresivos que la pintura utilizada todo para dar una imagen de control, eso me parece una falta mayor de respeto a dichos monumentos ya que incluso diferentes especialistas se han mostrado interesados en la recuperación de dichos espacios a los cuáles han ignorado totalmente llevando gente de intendencia que no tienen más órdenes que limpiar todo de la manera en que se pueda para hacer que ahí no pasó nada. No permiten ni siquiera el registro, lo cual debe hacerse puesto que esas pintas ahora forman parte de la historia de esos monumentos.

 Más que permitir la destrucción del patrimonio como consecuencia del descontento de la manifestación, que es algo inevitable, lo importante es saber dar el tratamiento adecuado para conservar y preservar ya que desgraciadamente la solución real que salen a buscar cuando se convoca a una marcha no se puede dar, lo que sí es importante es dar un mensaje, en el cuál habría que dar claro que es más importante la vida de las personas por encima de cualquier monumento o edificio, dejar de perseguir como delincuentes a quiénes hacen estas pintas y dar una respuesta efectiva al procedimiento de restauración, ya se vio que las vallas no detuvieron los actos dañinos pero quizás con el diálogo correcto entre gobierno y movilizaciones podría haber un cambio de pensamiento para con el patrimonio.

 Bibliografía

Melucci, Alberto; Massolo, Alejandra (1991). «La acción colectiva como construcción social».

<https://www.jstor.org/stable/40420123?seq=1> Estudios Sociológicos 9 (26): 357-364.

Monumentos ‘vandalizados’ en México: un problema histórico

«https://oficinista.mx/monumentos-vandalizados-mexico-problema-historico/»

Andrade López, David A., Manual del Diplomado en Restauración, Centro Conservación, 2004

Importancia de la preservación del patrimonio cultural

<https://www.youtube.com/watch?v=13uEvXnSJkQ&t=609s>

 

Georgina Youatzin Rodríguez Barrios

Los monumentos arquitectónicos son definidos como aquellas construcciones que por su calidad, de diseño o de relevancia cultural, sean reconocidas. La catedral de Notre-Dame y la Torre Eiffel, en Paris; la Opera House en Sidney; la Estatua de la Libertad en Nueva York; el Coliseo de Romay la Gran Muralla China, entre muchas otras construcciones son monumentos arquitectónicos dotados no solo de una belleza particular, sino que todos ellos son parte importante de la identidad de los ciudadanos que habitan en sus respectivos países. El incendio de Notre-Dame en abril de 2019 que ocasionó el colapso de la aguja y el tejado del edificio genera serias discusiones que versaban desde la posible negligencia cometida por los conservadores y restauradores que trabajaban en las reformas al complejo hasta en la forma de restaurar el inmueble, respetando y recreando de forma fie el original o cambiando la estructura para diferenciar plenamente el original de los añadidos. 

Esta discusión no solo se ha dado en las esferas políticas  entre las elites de la restauración; la población también busca involucrarse porque la Catedral no era un elemento aislado de la comunidad parisina, sino parte importante de esta desde el siglo XII en que fue construida y albergó entre sus muros a los hombres y mujeres que buscaban en ella refugio y consuelo. 

De acuerdo con la UNESCO, se entienden por patrimonio cultural los monumentos arquitectónicos, esculturas, estructuras de origen arqueológico, conjuntos de construcciones y lugares en donde intervino la mano del hombre o fueron creados de forma natural, pero cuyo valor universal es excepcional desde el punto  de vista histórico, estético, etnológico o antropológico.1 Dicho de otra forma, el Patrimonio Culturales el conjunto de bienes tangibles e intangibles que constituyen la herencia de un grupo humano y refuerzan emocionalmente su sentido de comunidad con una identidad propia y que son percibidos por otros como característicos. El monumento a la madre, el Hemiciclo a Juárez y el Monumento a la independencia son solo algunos de los monumentos arquitectónicos más importantes para la Ciudad de México. 

Hacia Mayo de 2018, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tenía catalogados más de 1OO mil monumentos históricos a nivel nacional. Como si de una población con antiquísimos habitantes se tratase, el Catalogo Nacional de Monumentos Históricos contiene un registro de diferentes construcciones acompañadas de fotografías, descripciones, antecedentes históricos, información arquitectónica, pianos, estado de conservación y un croquis con levantamiento arquitectónico, ubicación geográfica y temporal. Algunos de estos habitantes poseen una declaratoria federal, estatal o mundial como Monumento Histórico o se inscribe dentro del selecto barrio de la Zona de Monumentos Históricos o del Centro Histórico de la localidad. 2 

Legalmente hablando, el Articulo 3o de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de 192 señala que los inmuebles construidos entre los siglos XVI a XIX destinados a templos o como parte de la administración, enseñanza o practica de un culto religioso, educativo o benéfico, así como aquellos dedicados al servicio y ornato públicos y para el uso de autoridades militares o civiles, los muebles que se hayan encontrado en los inmuebles y aquellas obras civiles de carácter privado son consideradas como monumentos históricos.3 Tan solo en la Ciudad de Mexico existen 4, 927 Monumentos Históricos catalogados. Ahora bien, todos los Monumentos reciben el mismo trato. Uno de los principales problemas con respecto al cuidado y conservación del Patrimonio cultural se encuentra en el desconocimiento general de la población al respecto y a la falta de verdaderas políticas que, a nivel gubernamental, se encarguen del tema. 

Hacia 2010, como parte de una investigación universitaria, note que de una media de 90 personas entrevistadas en el Hemiciclo a Juárez, el 85% desconocía no solo el nombre del

Monumento, sino también su historia o contexto. En general, era considerado por los entrevistados como un hito urbano que les permitía ubicarse espacialmente en la avenida y era un punto de reunión para los ciudadanos. Por aquel año un pequeño escándalo surgió en torno al Hemiciclo, pues algunos restauradores declararon a diversos medios periodísticos que las labores de limpieza del lugar habían sido mal ejecutadas, causando daños al mármol y a la pátina de las esculturas del monumento4. En realidad, por el año de construcción del hemiciclo (1910), este debía estar bajo el cuidado del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); la controversia duro poco y la pintura aplicada con aspersión al mármol del Hemiciclo continua como testimonio de unas cuantas notas de periódico y radio que no generaron en la mayoría de la población ningún tipo de reacción, ya fuera positiva o negativa. 

Tuvieron que pasar tres años para que las discusiones en torno al patrimonio cultural y la importancia de su conservación pasaran a ser comunes entre una buena parte de la población. A raíz de las últimas manifestaciones generadas por las constantes denuncias de violencia de género, el común denominador para la confrontación intelectual estallo cuando las manifestantes se dieron a la tarea de vandalizar en varias ocasiones los Monumentos ubicados sobre Reforma, la Alameda y el Centro Histórico. El 1o de Agosto, la Columna del Monumento a la Independencia se cubrió con frases que acusaban directamente al Estado de ser el generador de la violencia.5 Los leones pintados de rosa, verde y purpura, la base de la columna brillando bajo colores estridentes y frases de todo tipo se virilizaron en redes sociales, desatando todo tipo de comentarios. Si aquello era vandalismo, si los grupos y colectivos feministas habían atentado contra el patrimonio y eso las convertía directamente en las enemigas a vencer... en fin. El monumento fue cerrado y casi de inmediato la Secretaria de Cultura, en colaboración con el gobierno de la ciudad anuncio el inicio de trabajos de restauración no solo por las pintas sino por los daños estructurales que tras los sismos de 2017 había sufrido la Columna.6 

Muchos aplaudieron la acción y se suscitaron burlas. Surgieron colectivos como Restauradoras con Glitter, un grupo integrado por 547 restauradoras, arquitectas, historiadoras, arqueólogas y expertas en el tema del patrimonio cultural, quienes solicitaron no remover las pintas hasta que no se atienda el problema que generó el alzamiento de las marchas feministas. Beatriz Gutiérrez Muller se pronunció en contra "Por más razón que tenga quien proteste, yo no pienso que haya derecho a dañar un inmueble con valor histórico" dijo. ¿Y que sucede entonces con la memoria de las víctimas de la violencia? ¿Qué sucede con las injusticias cometidas a diario por parte de un sistema que peca de corrupto? ¿Es más importante un Monumento o la búsqueda de la justicia? 

Todas estas preguntas confrontan a diario a los especialistas, a los historiadores, a los restauradores ya los politólogos, a los universitarios ya la población. ¿Es justificable la violencia? Vayamos por partes. La obra artística, el monumento arquitectónico e Histórico, posee una condición dual, sumamente importante: por un lado, la obra contiene dentro de una serie de valores sensoriales que provocan una respuesta estética en el espectador y, por el otro, se conforma como un testimonio del pasado que da fe de hechos o acontecimientos importantes para la memoria del país. Ahora bien, este bien alberga en su patina una segunda historia, testigo del tiempo que pasa sobre ella y los cuidados o negligencias que se cometieran en su contra. 

Los monumentos Históricos en el Paseo de la Reforma forman parte de un proyecto de nación que pretendía educar a la población por medio de la imagen durante los paseos dominicales. Los hombres (sólo hombres) que marcaron la historia gloriosa de la patria se encuentran sobre pedestales a lo largo del paseo'. No es el tema de este ensayo demostrar -o no- que se cumplió con la colocación de estos el cometido de doctrina propuesto por el Estado a lo largo de la tediosa historia que buscó su consolidación. Sin embargo, considero que aquí está un primer punto, a saber fundamental en la discusión: No es la población quien consideró en un primer momento que esas estatuas eran importantes, sino la enseñanza del Estado en la búsqueda de la consolidación como una institución; en tiempos actuales, la Columna de la Independencia es famosa entre la población por ser además de un hito histórico y urbano, punto de reunión y celebración ante diversos acontecimientos y por las adolescentes el sitio perfecto para la foto conmemorativa de los XV años. Entonces, podemos asumir una nueva condición dual del Monumento, que comprende el motivo por el cual fue erigido y también las razones que llevan a la población a acogerlo con cariño y atención o, por otra parte, a ignorarlo8 Es decir, que existe una condición directa entre la población que interactúa con el monumento y la importancia que este tendrá para la población. Una cuestión sentimental y utilitaria. 

Considero que dentro del mundo de las pintas y grafitis, existen dos puntos importantes: el mensaje y lo efímero. Por ejemplo, en el Monumento a Colón, además de vagabundos y excrementos dañando la piedra, también había pintas realizadas con plumón que llevaban años sobre la piedra pero no tenían un significado concreto; sobre estas pintas las feministas elaboraron las suyas con un claro mensaje de protesta. Aunque las feministas fueron rechazadas ferozmente, el primer grafiti no existía para quienes se manifestaron por dichas pintas. Existe entonces un punto claro que diferencia ambas situaciones. 

Históricamente hablando y tomando en cuenta los puntos expuestos con anterioridad, creo importante señalar que es el contexto y el uso que se le da a un Monumento el que definirá los cuidados que este reciba por parte de la población. Las iglesias, las cruces atriales, los quioscos de los pueblos pequeños erigidos entre los siglos XVIII y XIX son considerados por la población de sus comunidades coma únicos y es la población quien se encarga en muchos casos de exigir labores de intervención a las autoridades pertinentes. ¿Qué sucede entonces en la ciudad? Parece que en este contexto, son directamente los órganos de gobierno y control quienes se encargan de implantar desde la más tierna memoria de los ciudadanos que es y que no es un Monumento digno de cuidar. 

El Monumento funge con una cuestión autoritaria e impositiva particularmente en la actualidad: existe una estructura rosa frente al Palacio de Bellas Artes, denominado "Antimonumenta". Analizándolo posee valores estéticos y es capaz de generar una respuesta sensorial en el espectador. Posee dentro de sí una historia y una función de protesta, pero difícilmente será catalogado coma monumento porque no fue colocado por la institución rectora, sino por ciudadanos comunes con una intención que dista de educar, sino que busca exigir y trasgredir. 



Es por eso que el Estado es quien define que estructuras pueden ser llamados monumentos y deben ser protegidas y que otras estructuras no. Y esto puede cambiar conforme los tiempos así lo demanden; Si analizáramos anacrónicarnente la situación, en el siglo XIX durante las Reformas implementadas por el gobierno de Juárez, se atentó contra varios Monumentos Históricos al borrar de las portadas de casas e Iglesias los emblemas de las diferentes órdenes religiosas tallados en piedra. Fue entonces el Estado quien definió que podía y que no se podía tocar. Lo mismo sucedió durante el gobierno de Porfirio Díaz, cuando la Dirección de Bienes Nacionales se encargó de catalogar varios inmuebles en la creciente ciudad de Mexico como Históricos debido a la importancia o relevancia que estos tenían histórica y socialmente hablando. 

Desde el siglo XIX en Inglaterra, las protestas sufragistas ya tenían coma una característica el uso de vidrios rotas y pintas a los edificios; en Francia, durante la primera mitad del siglo XX esto fue común también. Mexico no ha sido tampoco la excepción. Mientras limpiaba con un bisturí los restos de pintura vinílica de la placa de bronce que busca guardar la memoria de Cuauhtémoc, me di cuenta que la intención de las manifestantes era esto: buscar la mediatización de un problema que atañe a toda la población y que, por cuestiones culturales y sociales, había sido ignorado hasta demuestra que el Monumento puede o no permanecer en la memoria colectiva, siendo poseedor de valores positivos o negativos.

La cantera está bastante dañada por la pintura. Es probable que los restos de pigmento no puedan ser eliminados sino con una máquina de sandblast; sin embargo, considero que la historia del Monumento se vio enriquecida a través de estos acontecimientos. No solo recibió la atención que no había tenido en años, sino también ha obtenido el interés de la ciudadanía que, en otra ocasión, habría pasado de largo por Reforma. Por otro lado, hace poco se anunció la intención de colocar doce estatuas de mujeres ilustres en el Paseo de la Reforma; el tiempo definirá, junto con el accionar de la ciudadanía, si estas estatuas terminaran por ser hitos o Monumentos. Entre el Ángel de la Independencia y la Puerta de los Leones, en Chapultepec, el Paseo de las Heroínas será instalado este año. Aunque parece que tiene como intención el reconocimiento al papel femenino durante la conformación de la nación, esto también abrirá al debate de si serán o no vandalizadas en futuras marchas. Y es probable que suceda, porque los colectivos femeninos deberían primero identificarse con dichas estatuas para, de alguna forma, empatizar con ellas.9

El papel del restaurador es importante dentro de la dinámica actual. Su accionar se ve tras desastres naturales que dañen el patrimonio y también cuando otras manos dañaron intencionalmente o no los Bienes Culturales. Pero como seres humanos también formarnos parte de los colectivos bajo una bandera u otra: no podemos alejarnos de la política. En ese sentido, me parece importante señalar las palabras de la restauradora Ana Masiello, quien considera que "la tarea de los restauradores es profundamente política, porque decidir que borrar y que conservar es una decisión que afecta directamente al relato que se construirá alrededor y en el propio estudio de esos objetos que por diversas razones tienen un valor artístico, histórico o social"10 El restaurador que trabaja para el Estado probablemente tenga un pensamiento que diste del mío: que el Monumento a terminado de ser creado por el ciudadano y probablemente desdeñe las pintas y la re significación.

Sin embargo, considero que el Patrimonio Cultural puede ser utilizado como un medio para la protesta tanto como merece ser protegido. Por supuesto, es de vital importancia que el Patrimonio sea protegido pero de forma adecuada, evitando malas praxis frente a la falta de presupuesto y a los gastos breves que se otorgan para las intervenciones. De alguna forma, el Monumento se verá más afectado por la negligencia que frente a la re significación de los espacios.11 Me parece que en tanto el Estado no dictamine medidas justas para la población en su totalidad en términos de política, sociedad, educación y cultura, será imposible la total preservación del Patrimonio, pues es una misión conjunta la que debemos mantener para que este sea valorado en su totalidad y no considerado como solo montones de piedra, papel y polvo. La historia, como un ente que posee vida propia, será quien determine el futuro de los monumentos y el juicio a las intervenciones que estos sufran debido a su posición dentro de las calles y museos. Finalmente, el monumento posee vida y genera dinámicas de interacción a diario y, en palabras de Aura Cruz Aburto " la ciudad es obra, es decir, creación, no solo por los monumento que la conforman, sino porque es el lugar que da posibilidad al encuentro ya la toma activa del destino mismo de una ciudad..."12

 

Bibliografía 

Amador Tello, Judith "Victoria alada, reivindicación del justo reclamo: Alberto Hijar", en Revista Proceso no. 2234, 2019.

 "indicadores UNESCO de cultura para el desarrollo", UNESCO, pp. 134 

La catalogación de monumentos históricos, de las primeras vocaciones del INAH desde su fundación. (Mayo, 2018) Disponible en: https://www.inah.gob.mx/boletines/7199-la-catalogacion­ de-monurnentos-historicos-de-las-primeras-vocaciones-del-inah-desde-su-fundacion 

Lavrin, Asunción. La patria en el Paseo de La Reforma, FCE /UNAM, Mexico, 2005.

Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 1972. 

Paz Arellano, Pedro. "Origen del discurso sobre la conservación de monumentos históricos y artísticos en Mexico", en Boletín de Monumentos Históricos, Tercera Época, no. 21, 2011, pp. 158- 17ó

   

Citas.

1 "indicadores UNESCO de cultura para el desarrollo", UNESCO, pp. 134 

2 La catalogación de monumentos históricos, de las primeras vocaciones del INAH desde su fundación. (Mayo, 2018) Disponible en: https:{lwww.inah.gob.mx/boletines/7199-la-catalogacion-de-monumentos­ historicos-de-las-primeras-vocaciones-del-inah-desde-su-fundacion 

3  Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 1972. 

4  Es posible consultar varias notas en línea sobre este hecho. La restauradora Verónica Chacón denunció malos procedimientos por parte de Mega Arquitectos S.A de C.V. https:f/www.eluniversal.eom.mx/articulo/cultura/patrimonio/201ó/03/22/hemiciclo-si-tuvo-mala­intervención-refuta-restauradora 

5 1o de Agosto de 2019, "Encapuchados realizaron pintas en el Ángel de la independencia" Milenio Digital. Disponible en: https:J/www.milenio.com/policia/deja-marcha-felTlinista-pintas-angel-independencia-paseo­ reforma 

6 NOTIMEX, 17 de Agosto de 2019. "Anuncian cierre de Ángel de la independencia; es por trabajos de restauración, no por pintas, aclaran". El Financiero. Disponible en: https:/Jwww.elfinanciero.eom.mx/nacional/anuncia--cierre-de-angel-de-la-independencia-es-por-trabajos­de-restauracion-no-por-pintas-aclaran 

7 Lavrin, Asunción. La patria en el Paseo de La Reforma, FCE /UNAM, Mexico, 2005. 

8 Este punto es digno de analizar trasladándolo a otro punto del mundo. De acuerdo con Pedro Paz Arellano, existen Monumentos "muertos" y "vivos". En ese sentido, un monumento tiende a morir cuando la población lo abandona o es sujeto de ataques debido a los giros de la historia. Por ejemplo, el monumento a Saddam Hussein, derribado en 2003 o el monumento a Stalin, destruido en Budapest hacia 195ó; esto nos

9 "¿Por qué una mujer se va a poner a grafittear una .victoria alada? Porque no la representa..." Ana Kateri Becerra, Restauradoras con Glitter. Material audiovisual disponible en: https://www.facebook.com/infoguorum/videos/3ó51ó7524427504/UzpfSTEwMDVzMzE3NDVONTc2MToxM   iA10TV2MikzMTVw0D1/ 

10 Masiello, Ana "Restauradoras con Glitter: las pintadas y graffitis coma patrimonio" Latfem, Disponible en:

https://latfem.org/restauradoras-con-glitter-las-pintadas-y-graffitis-como­

patrimonio?fbclid=lwAROBXbwhpKJhZZOurD82Lb9V7VyNrRm8yEo11Qi29t4R OvNSRnNXhogR3Q

11 Melgar, Luca 9 de die. De 2019 "Re significaciones del espacio público" El Economista. Disponible en: https://www.eleconomista.eom.mx/opinion/Resignificaciones-del-espacio-publico-20191209- 0095.html?fbclid=lwARlHraQLGGURLesEw dMlZ nmOQVG7AFZvebfjjsOLKvQqo-pHBFODLW9a4

12 Cruz Aburto, Aura. "Arquitecturas y adoradores de piedra" (Septiembre, 2019) en Revista digital Arquine. Disponible en:

https:/jwww.arguine.com/arquitecturas y-adoradores de­ piedra/?fbclid=lwAROtl9bGEbi4bRQKgvXJguytOKbóFSmXG-E2PbOHwolP4jfR4LvgJór3ió8

 

 Evelin Reséndiz Contreras

A mediados del año pasado (2019) monumentos y pedestales reconocidos como Patrimonio cultural ubicados a lo largo de Paseo de la Reforma, una de las avenidas más importantes de la Ciudad de México, sirvieron como espacio de protesta para a uno de los movimientos más importantes de las últimas décadas. Organizaciones feministas se manifestaron escribiendo denuncias en dichos monumentos usando aerosoles principalmente.

Tras este hecho se desató la polémica que no sólo encierra (y que pierde de vista) la violencia hacia las mujeres, sino que la mayoría de las miradas y el interés de la sociedad se concentró en las pintas realizadas sobre los monumentos, pedestales y bancas de cantera a lo largo de dicha avenida.

Los más “afectados" fueron: Monumento a Colón, Monumento a Cuauhtémoc y, por supuesto, el Ángel de la Independencia (Victoria Alada). Este último desató gran molestia en buena parte de la población ya que se considera el monumento más emblemático de la Ciudad de México.

Por una parte, se tiene que reconocer la coyuntura histórica que dicho6 movimientos representan ya que la violencia de género no es algo que deba dejarse de lado o restarle importancia al tratar de proteger el Patrimonio, pero también es importante entender el porq de la molestia del resto de la población que no simpatiza con estas protestas.

Me atrevo a decir que la molestia surge como producto de la ignorancia, es decir, la gente desconoce las causas que edificaron esos monumentos o lo que representan.

Voy a tomar como ejemplo al que todos conocen como Ángel de la Independencia y que en realidad ni es ángel. Dicha columna ha sido testigo de un sin número de marchas, festivales, desfiles festejos y hasta sismos a lo largo de más de una centuria de años.

Todos estos hechos son parte de una sociedad que se ha mantenido dinámica, por lo tanto, el Ángel no puede mantenerse intacto porque ya de por si se encuentra expuesto a otros factores de deterioro que, si no son los culturales, serón los físicos, químicos y biológicos.

En el año 2012 con la llegada de Peña Nieto a la presidencia, el hemiciclo a Juárez fue rayado por el inconformismo de los ciudadanos tras las elecciones correspondientes. El hemiciclo se limpió y nadie recuerda ese episodio. En 2014 sucedió la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y como consecuencia varios monumentos históricos también atestiguaron el caos que desató la impunidad. Estas evidencias también fueron borradas y quizás olvidadas.

Frente a posturas que mantienen profesionales de la restauración, y no profesionales, con comentarios de que deba arder el patrimonio para lograr el cambio que demandan los grupos feministas, considero que puede sonar exagerado o innecesario este tipo de postulaciones. Sin embargo, si esto sucediera no habría discusión entre restaurar o no los monumentos y terminaríamos reemplazándolos o eliminando sus ruinas. En cualquiera de los dos casos, las protestas feministas seguirían siendo parte de la vida de ese monumento destruido.

Sin salir de mi postura profesional desde la Antropología, pero también desde la Restauración, reconozco que las obras de arte expresan el contexto en que son originadas. Sin embargo, las obras (en este caso los monumentos), así como la cultura, no son entes estéticos y van cambiando a lo largo del tiempo.

Todos estos cambios a los que se somete una obra colocada en el espacio urbano (y cualquier otra) forman parte de su propia historia. Si el Patrimonio ya es la herencia del pasado como representación de un contexto histórico, es también parte del presente y debe responder por este mismo presente en un futuro. Por ello los monumentos sirven como medios de protesta y deben estar al servicio de la sociedad que los reconoce y a sus re significaciones.

Los monumentos adornan la ciudad y son trabajos artísticos invaluables, pero también forman parte del día a día de una sociedad y sus problemáticas. Si bien, las protestas feministas desataron el interés por el Patrimonio en gran parte de la población lama la atención que anteriormente no se levantara la voz de inconformidad hacia el trato de tales monumentos.

Un ejemplo de esto último es cómo ha sido usado el Ángel para festejos de partidos de futbol, o el Monumento a Colón y Cuauhtémoc que albergan a indigentes y que incluso han sido usados como baños. En estos casos llama mucho la atención cómo no se había levantado la voz para protegerlos hasta que las masas de mujeres llegaron a manifestarse. En este sentido, considero que el caso se ha hecho mediático enfatizando el lado negativo de la protesta, así como de alguna manera responsabilizar al sector profesional encargado de la restauración a dar una solución rápida la cual no le corresponde.

Entonces, todas las alteraciones o añadiduras como parte de una actividad socio- cultural van formando parte de una obra. No pierden su significado original, sino que se van resignificando o enriqueciendo al igual que el dato histórico que arrojen: no responden a un contexto, sino a diferentes contextos de los que ha sido testigo. Todo depende de cómo sea estudiado.

Para la Restauración y Conservación es indispensable la interdisciplinariedad porque no es una tarea que deba limitarse a los intereses de la obra en sí, sino de las relaciones que mantiene con la sociedad o la historia a la que representa. Es decir, que para decidir cuáles o hasta qué punto debe protegerse un monumento se debe hacer un extenso estudio en conjunto con otras disciplinas.

es trabajo de las y los restauradores llevar a cabo los procedimientos de su profesión, pero no son los únicos a quien esta tarea corresponde, pues los monumentos no son obras privadas, sino que le pertenece a toda la sociedad. Las o los restauradores deben encargarse de las técnicas y tratamientos que van a efectuarse a los monumentos, porque ese es su área profesional, pero deben actuar en conjunto con otros especialistas para saber qué debe eliminarse y qué no.

Por esta razón puedo entender que los grupos feministas pintaran sus demandas en monumentos tan importantes. Regresando al Ángel de la Independencia, es una re significación del monumento porque este no puede representar la libertad de la que muchas mujeres son privadas.

A partir de esto último, surgió un grupo de mujeres restauradoras que buscaba tomar evidencia antes de someter los monumentos a una restauración en donde se eliminaría toda esta nueva etapa de la que formaron parte. Después de largo diálogo, con autoridades correspondientes, el proceso de restauración arrancó a finales de 2019, pero con la evidencia multimedia que demandaban las restauradoras.

Aunque se tomó evidencia de las marchas en contra de la violencia hacia las mujeres, considero que fue una decisión errónea porque, aunque se busque crear una memoria colectiva a partir del registro levantado (más profundo que uno de rutina), es deber de la Restauración evidenciar las etapas de vida que ha tenido una obra y no dejar ésta como nueva especialmente tratándose de un hecho histórico sin precedentes.



Bajo esta discusión sobre restaurar o no restaurar, difiero de la decisión tomada ya que se podría dar un tratamiento adecuado a los monumentos, pero en un momento en que se diera solución al principal problema que originó las pintas de estos y no como una solución emergente en la que quizá los procedimientos no sean los adecuados y, lejos de restaurar los monumentos, los perjudiquen por negligencia.

Antes de que las marchas feministas tuvieran lugar en el Paseo de la Reforma ya se tenía pensado un plan de restauración de estos monumentos debido a los daños sufridos por los sismos en 2017. Casi después de dos años se iba a ejecutar este proyecto de restauración porque tuvo que llevar todo un estudio interdisciplinario que tomó tiempo para el arranque de los procesos de restauración.

Si él estudió estratigráfico que requirió el plan pensado para la restauración que precedió a las marchas feministas, así como los procedimientos propuestos para su tratamiento, tuvo una duración de casi dos años, con los deterioros tachados de vandalismo a manos de las feministas se debió efectuar un estudio más profundo, pues no sólo se alteraron y se agregaron más daños  a las obras monumentales, sino que el marco político, social y cultural en que tuvo lugar la manifestación no corresponden a la Restauración únicamente, sino al resto de las disciplinas que se interesan en el patrimonio desde sus diferentes enfoques (como la Historia, Antropología, Sociología, etc.)

Además, la urgencia de restaurar los monumentos responde a otros intereses. La prioridad debería ser atender y dar solución al problema que originó esta nueva etapa de las obras. Los monumentos se pueden re6taurar tarde o temprano; las vidas perdidas, no. No se debería comparar ningún sillar, placa de metal o escultura con la vida de ninguna persona.

 

 

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